![]() |
El saldo del fusilamiento fue de 80 heridos y 24 asesinados, que se suman a otros ocho que murieron durante una represión que tuvo lugar el fin de semana pasado. "Estamos conmocionados y perplejos ante esta violencia sin sentido", declaró el presidente, Jacob Zuma.
Los trabajadores de la mina de Lonmin, cerca de la ciudad de Marikana, al oeste de Pretoria, iniciaron una huelga el viernes pasado y, durante el fin de semana, hubo enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad, que dejaron diez muertos, entre ellos dos agentes. Ese día, según los testigos, los trabajadores fueron quemados o golpeados hasta morir.
En la protesta de ayer en Lonmin, unos 70 kilómetros al noroeste de Johannesburgo, que debían dispersarse después de los choques del pasado fin de semana. Les lanzaron gas lacrimógeno y usaron cañones de agua, y entonces, según las autoridades, algunos huelguistas dispararon a la policía, que respondió de la misma manera, con munición de plomo.
Los mineros "nos despertaron a la realidad de una bomba de tiempo que ha explotado", dijo el diario sudafricano The Soewtan, uno de los más leídos del país, en un editorial. "Los africanos están enfrentados unos contra otros, peleando por una porción de riqueza mineral del país. Al final, la guerra se cobra las vidas de los africanos más pobres...otra vez", agregó.
http://www.liveleak.com/view?i=bfb_1345136218
(Fuente: Página/12)