La clínica de suicidio asistido funcionará de manera plena a mitad de 2012, mientras la asociación que la gestionará ya espera recibir al menos 1.000 solicitudes de eutanasia cada año.

En cuanto a la necesidad de intervenir a domicilio, explicó la asociación, puede presentarse cuando los pacientes encuentran obstáculos para realizar su voluntad legítima, como por ejemplo, cuando un médico rechaza su solicitud de morir.

Seis equipos "móviles", formados cada uno por un médico y una enfermera, irán a la casa de quien quiere poner fin a su vida.

La Asociación “Derecho a Morir” subrayó que las personas no podrán pedir una muerte asistida por mero impulso.

En ese sentido, el procedimiento será largo, así como consultado por la ley en esa materia, en vigencia desde 2002.

El personal médico deberá verificar que la decisión del paciente haya sido tomada voluntariamente luego de considerar que las condiciones de vida sean insostenibles y sin ningún tipo de esperanzas.

Por otro lado, en Bélgica trascendieron hoy estadísticas oficiales que revelaron al menos 1.122 casos de eutanasia en 2011, lo que significa un aumento del 17% con respecto al año pasado.