Un chino loco apareció con un machete en el campus de la Universidad de Guizhou, con el objetivo de dirigirse a la cafetería y despachar a algunas personas.
Varios guardias de seguridad intentaron detenerlo, pero el chiflado estaba sobreexitado y liquidó a dos de ellos, mientras que un tercero resultó gravemente herido.
Sin embargo, un misterioso justiciero se acercó por sorpresa al agresor y lo neutralizó con una súper patada de kung-fu. Es que muchos chinos son adeptos a la justicia por mano propia.
Mirá como terminó todo:
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