La NASA planea retirarse de la misión ExoMars, un proyecto en el que participa junto con la Agencia Espacial Europea (ESA) para estudiar el planeta rojo, después de que el gobierno norteamericano redujo el presupuesto para 2013, mientras que Rusia ocuparía su lugar.

Ante la retirada de Estados Unidos, la ESA le transmitió a la agencia espacial rusa, Roskosmos, con la que ya había empezado a negociar en diciembre de 2011 en París, cuando Rusia se declaró dispuesta a facilitar el cohete Protón para el lanzamiento, la posibilidad de participar en ExoMars.

El administrador de la NASA, Charles Bolden, confirmó la noticia y señaló que fue una "decisión difícil". De este modo, Estados Unidos deja de cooperar con Europa en las misiones robóticas a Marte que estaban previstas para 2016 y 2018, según despacho de Europa Press.

La retirada del proyecto ExoMars no es la única consecuencia de los recortes llevados a cabo por Barack Obama. La comunidad científica estadounidense se encuentra preocupada "por el riesgo de fuga de cerebros que se pueda producir en la NASA" o que los fondos de otros proyectos, como el Telescopio Espacial James Webb, la construcción de un nuevo cohete de carga pesada, o la sustitución del transbordador espacial que fue retirado el año pasado, puedan ser afectados.

El profesor Scott Hubbard, director del que fue el primer programa a Marte de la NASA y profesor de Investigación de Política Espacial de la Universidad George Washington, manifestó que la situación "es una tragedia científica real. Yo personalmente creo que es una vergüenza nacional". Finalmente manifestó su decepción por el recorte aL señalar que se trata de una "noticia triste para la ciencia".

El acuerdo alcanzado en 2009 entre la agencia espacial estadounidense y la europea preveía compartir costes en la misión robótica, que incluía el lanzamiento de un orbitador y un robot explorador en el terreno, capaz de buscar muestras hasta dos meses de profundidad y llevarlas a la Tierra.

La renuncia de la Agencia espacial estadounidense fue decidida sobre la base del lanzamiento en 2011 de la sonda Mars Science Laboratory y de la cercana conclusión del proyecto Mars Atmosphere and Volatile Evolution Mission, una sonda para estudiar la atmósfera de Marte que será lanzada en 2013.

El acuerdo con la ESA para la misión ExoMars preveía inicialmente una financiación de 1.400 millones de dólares por parte estadounidense y 1.200 millones por parte europea.

Los fondos de la NASA para todos los proyectos de exploración marciana, sin embargo, fueron recortados del 40%.