FUROR POR LOS PROSTÍBULOS DONDE OBLIGAN A HOMBRES A CANTAR KARAOKE

Publicado: 19 de Septiembre de 2012
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Corea del Sur no es la misma. Su rápido crecimiento económico ha impulsado un cambio radical a su conservadora estructura social, hasta el punto que una tradición que estaba reservada a satisfacer a los hombres ahora está dirigida a las mujeres.

 

Inspirados en las geishas japonesa y en las kisaeng surcoreanas, en Seúl son cada vez más populares los clubes en los que las mujeres están dispuestas a pagar miles de dólares por la compañía de un hombre.

Es el caso del Bar 123, ubicado en una de las zonas más lujosas de la capital surcoreana. En su interior, con la luz tenue, forman fila una decena de jóvenes esperan ser llamados.

Musculosos, con perfectos cortes de pelo, se van moviendo de un lado a otro del pequeño cuarto, mostrando sus atributos a a un grupo de mujeres que se toman su tiempo para decidir con quién van a pasar las siguientes horas.

 

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