Una auténtica comedia, con una estructura narrativa eficaz y actores que entendieron con habilidad lo que hay que hacer para que ese género se luzca. Así se podría sintetizar la apuesta de Todos Felices, una trilogía de piezas teatrales que componen una gran obra y que Oscar Martínez en su rol de director, decidió llevar al teatro. Una hazaña que nunca se había hecho en la Argentina.

Todos felices (su título original es The Norman Conquests) es la obra de Alan Ayckbourn, compuesta por tres piezas: Living, Comedor y Jardín. Los textos son autónomos y el espectador puede elegir qué pieza ver o enamorarse de la propuesta y ver las tres, que se presentan en el Paseo La Plaza y con días y horarios de funciones diferentes. Sin embargo, las tres piezas integran una sola obra porque se refieren a la misma época (un fin de semana de 1968) y al mismo espacio (una casa de City Bell). En su versión original, la historia transcurre a fines de los años setenta.

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