El canciller argentino, Héctor Timerman, instó a los países del G-20 a promover las reformas necesarias para "ampliar la participación de diversos actores sociales en la discusión de los problemas de la agenda global". Lo hizo en el marco de la jornada inaugural de la reunión de Ministros de Relaciones Exteriores del G-20, que se realiza en Los Cabos, México.

Allí, los enviados de las naciones que integran el bloque y países invitados intercambiaron opiniones sobre los principales desafíos de la agenda global y posibles mecanismos con vistas a fortalecer el funcionamiento y la efectividad del sistema multilateral.

“La principal falencia de la arquitectura multilateral es su rigidez en mantener una estructura diseñada para una realidad que ya no existe, el mundo de la posguerra y la Guerra Fría", señaló Timerman en esa reunión, según publicó hoy la Cancillería en un comunicado.

Además, el funcionario argentino instó a sus pares a "promover las reformas necesarias para que la Asamblea General sea el órgano rector en las decisiones de Naciones Unidas".

En ese sentido, puso énfasis en la "anomalía que representa para el sistema multilateral el hecho de que un país pueda desoír once resoluciones de la Asamblea General sin mayores consecuencias".

Además de pedir la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU por su “déficit democrático”, aseguró que “otros organismos como el FMI y el Banco Mundial también deberían ser reformados”.

En este sentido, destacó la diferencia entre las recetas que proponen estas entidades para salir de la crisis y la percepción que tienen los ciudadanos sobre su efectividad. “Mientras las recomendaciones que escuchamos de estos organismos siguen siendo las mismas, de responder a la crisis con más austeridad y a los problemas de desempleo con más flexibilidad laboral, los trabajadores y los ciudadanos en el mundo no perciben, mayoritariamente, estas soluciones como adecuadas”, señaló.

De la cumbre participan también Patricia Espinosa, canciller de México; Hillary Clinton, secretaria de Estado de los Estados Unidos; Guido Westerwelle, canciller de Alemania; Tsuyoshi Yamaguchi, canciller de Japón, y otros ministros de Relaciones Exteriores de países invitados por la Presidencia Mexicana, entre ellos Azerbaiyán, Argelia, Benín, Camboya, Chile, Colombia, Emiratos Arabes Unidos, España, Noruega y Singapur.