El Senado de la Nación aprobó por unanimidad la Declaración de Ushuaia que ratifica la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, y que fue confeccionada por una comisión bicameral que sesionó en Tierra del Fuego el pasado 25 de febrero.

La iniciativa declara la "legítima e imprescriptible soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, tal como lo establece la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, en su condición de partes integrantes del territorio nacional".

Además, expresa su "total convicción acerca de la situación colonial" de las islas que "afecta la integridad territorial de la República Argentina y de que la disputa entre los gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte acerca de la soberanía sobre esos territorios debe resolverse pacíficamente, de acuerdo con lo dispuesto por la Asamblea General de las Naciones Unidas".

En otro aspecto, la Cámara reafirma "la vocación por el diálogo y la paz de la República Argentina respecto de las Islas Malvinas" en un "esfuerzo sostenido para recuperar el ejercicio de la soberanía sobre esos territorios, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme al derecho internacional".

"En este sentido, una vez más instamos a las negociaciones de soberanía con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte", afirma la declaración.

Asimismo, se advierte a "la comunidad internacional y a las Naciones Unidas de la militarización e introducción de armas nucleares en el Atlántico Sur, por parte del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en violación de la Zona de Paz y el rechazo a la realización de prácticas contrarias a la necesidad de mantener a la región libre de medidas de militarización".

Entre otros puntos, el Senado también rechazó la "persistente actitud colonialista y militarista del Reino Unido" que vulnera "los legítimos derechos soberanos de la República Argentina y desconociendo las Resoluciones de las Naciones Unidas que instan a la búsqueda de una solución pacífica, justa y duradera".

Además, expresa "su profundo agradecimiento a los gobiernos y pueblos hermanos de Chile, Uruguay y Brasil, por sus recientes manifestaciones reiterando el compromiso asumido, de impedir el ingreso a sus puertos de barcos identificados con la bandera ilegal de las Islas Malvinas".

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el kirchnerista porteño Daniel Filmus, subrayó que "esta declaración no es de un gobierno ni de un momento histórico en particular".

"La cuestión Malvinas es una cuestión permanente para este Congreso y para todas las fuerzas políticas de la Argentina", agregó Filmus.

A su turno, el radical pampeaño Juan Carlos Marino, manifestó que "esto tiene que ser una política de Estado donde nadie puede sacar ventaja o trabajar separadamente" y agregó que la Argentina "tiene un territorio que ha sido imputado". 

Por último, el socialista Rubén Giustiniani señaló que "producto de la integración latinoamericana, la causa Malvinas hoy tiene un consenso internacional creciente".