La Copa Argentina sigue dando que hablar. Este nuevo certamen hace que equipos de divisiones menores puedan darse el gusto de protagonizar un duelo frente a los de Primera. Lo curioso es que los batacazos que están ocurriendo, ya dejaron afuera a cuatro conjuntos de la categoría de honor.

El primer golpe lo sufrió San Martín de San Juan, quien cayó en calidad de local frente a Sarmiento de Junín. Luego fue Atlanta quien dejó fuera de competencia a All Boys. Mientras que en la noche de ayer, Chacarita dio el golpe y echó a Unión de Santa Fe. Y Godoy Cruz debió emigrar tras su caída ante Sportivo Italiano.

Sólo Estudiantes que venció de manera ajustada, en la noche de ayer, a Unión de San Juan, San Lorenzo que hizo lo propio ante Villa Dálmine e Independiente que derrotó por goleada a Colegiales siguen en carrera.

Por lo pronto, cabe destacar que en está primera edición, de la era moderna, del certamen deja mucho que desear, ya que los equipos de mayor poderío exhiben apenas algún nombre propio de importancia, mientras que el resto son pibes de poco rodaje en Primera. Además, las sedes son lejanas por lo cual obliga a viajar, y con el tema de las cenizas, todo se complica más de lo planeado.

Encima, por el momento no se televisó ningún partido, por lo que los hinchas tienen pocas chances de seguir a sus equipos.

Sin embrago, la Copa cede 22 millones de pesos, una suma importante para las arcas de los clubes, en tiempos difíciles.  

Hasta el momento los mayores beneficiados fueron los equipos del ascenso, ya que se que con el monto de 200 mil por el triunfo en 32avos de final, lograron pagarle el sueldo mensual a su equipo y ponerse al día con los pagos.

En 16avos los ingresos por una victoria entregarán un premio mayor: 400 mil, los equipos de menor jerarquía que necesitan imperiosamente de un sustento semejante, por eso quieren seguir dando sorpresas.