16/07/2013 19:21
 
LA COLUMNA DE RICARDO FORT

Exclusivo EL SENSACIONAL REVISTA: Las columnas de Ricardo Fort. En el debut, las hermanas Neumann y Susana Giménez.




LAS NEUMANN

BARBIES ANTINATURALES

Desde que las hermanitas Neumann comenzaron a atacarme por Twitter y por todos los medios que podían acceder por usar mis famosos tapados de piel, empezó  la polémica. Con su frase “hacen falta 20 animales para hacer un tapado y uno solo para ponérselo”, una de ellas no solo demostró lo que ya mucha gente puede pensar: no es muy inteligente tratar de insultarme usando como agravio la palabra “animal”, cuando teóricamente ella es una defensora de los animales, sino que también queda muy claro que de ecología no entiende nada ya que las pieles sintéticas no son biodegradables y se mantendrán como plástico toda la eternidad. Es muy fácil ser ecológicas vestidas de Dior.

Estas mujeres venden una figura de cuerpo irreal y desde la pantalla se exponen llevando a muchas adolecentes a la anorexia para cumplir lo que ellas creen debe ser un cuerpo ideal. Ellas se atreven a defender a los animales cuando no pueden ni ayudarse ellas mismas. ¿Sabrán estas Barbies que el maquillaje que usan todos los días para cubrir sus verdaderas vidas están probados químicamente en animales para estudiar las reacciones alérgicas que podrían causar? ¿Serán vegetarianas? Seguramente sí, ya que no creo que quieran que sigan matando vacas y pollos para que ellas se alimenten. ¡Sálveme Dios! No veo que llamen animales o asesinas a Susana o a Mirtha, quienes usan más pieles que yo, pero claro, si lo hacen corren el riesgo que no las inviten a sus programas. Esa es la hipocresía que manejan estas hermanitas. Creo que son gente que no saben qué hacer de sus vidas y quieren mostrar un personaje solidario para llegar más a la gente y ser queridas.

Pero la gente todavía se acuerda cuando una de ellas llamó “mucamita” a Pampita por no ser rubia y de ojos claros como ellas. O cuando salió a declarar que quería adoptar un chiquito negrito de algún país lejano solo porque estaba de moda que las grandes figuras del mundo adopten. Tal vez pensaba que le haría juego con los muebles.

Ahora, me pregunto cuando las miro: ¿Cómo se puede salir a defender lo natural cuando ellas son lo anti natural? Una de ellas por TV asusta desde la palidez de su piel hasta la peligrosa delgadez, su dentadura de un blanco irreal y dos números mas grande que su boca. Con esta imagen tan plástica, cómo se atreven a defender la ecología y lo natural y a criticar a los demás cuando ellas son un muestrario de lo anti natural.



SUSANA

YA NO ES LO QUE ERA

Parece que la diva está más que furiosa por el bajo rating de su programa. Por eso, culpa a la producción y al canal por los horarios que la obligan a estar. Honey, wake up and smell the roses. Creo que Susana debería entender que no mide como antes porque ya la gente no mira lo que miraba antes y su personaje ya no tiene los seguidores que tenía. Vivimos una época de cambios y la gente cambió. Lo que en su momento era divertido, como su glamour y la demostración de derroche de lujo cual diva de Hollywood, ya no divierte.

Vivimos una época popular, donde el pueblo y su público quiere a sus  artistas e ídolos cerca de ellos, sentirlos uno más. Y Susana se quedó en el tiempo. Su ingenuidad de nena “naive” que se olvida las cosas o dice pavadas graciosas sin mucho sentido ya no divierten ni es admirable. Primero porque ya cerca de los 70 años, su ingenuidad pasa más por señora mayor decadente y gagá y su glamour de comprar Gucci en Bal Harbour ya no le cae bien a doña Rosa, que está pensando cuánto cuesta la papa para hacer el guiso del mediodía. Y lo dice alguien que le encanta gastar y vivir bien con el dinero que tengo, pero hay una diferencia  de lo que es un número uno y una pseudo diva. Los número uno del espectáculo y la televisión del mundo son divos, son millonarios pero no se quedaron con eso. Saben de dónde vienen y una vez que llegaron devuelven a lo que pudieron lograr, convirtiéndose en productores de programas y artistas.

Oprah Winfrey y Ellen DeGeneres son dos divas con diferentes trayectoria en años pero las dos con un mismo destino. Oprah, una de las mujeres más poderosas y millonarias del mundo de la televisión, usa su fama y su fortuna para producir artistas, programas, revistas de autoayuda, películas, etcétera. No se quedó con “soy diva millonaria” amarrocando una fortuna,  pretendiendo cobrar cifras gigantes por sus programas y guardándose la plata. Creo que eso es lo que le faltó a Susana: hacer algo con todo lo que ganó, pero hacer algo por los demás. Acordarse de donde viene y cuantas veces le habrán cerrado las puertas y las cosas que seguramente debió hacer para llegar. Hay muchas Susanas que tienen talento y quieren una oportunidad y que solo necesitan que alguien con poder y fortuna como ella produzca para tener una oportunidad. En este país, la diferencia la marca Marcelo, que creó una productora donde le da trabajo a mucha gente y produce programas para que muchos tengan la posibilidad de llegar a ser tal vez algún día lo que él es hoy. Cuando te quedas con la fama y el dinero que ganaste y no haces nada con eso tu vida se transforma en algo sin sentido y la gente lo ve.

A mí me pasó desde chico, que me han cerrado muchas puertas y cuando tuve la oportunidad de disfrutar mi fortuna entendí que debía producir y ayudar a otros a cumplir el sueño que yo una vez tuve. Tal vez si Susana cambiara y comenzara a ser una mujer empresaria

donde ella esté detrás de cámara y llevara su programa más a la ayuda como Oprah, tal vez podamos ver un rating alto de nuevo. Pero quién se lo explica. Si hasta le mienten en el talle de su ropa para que ella crea que sigue flaca. ¡Imposible!