La producción nacional de juguetes creció 10 por ciento este año, impulsada por el aumento de la demanda en el mercado interno y la regulación de las importaciones por parte del Gobierno nacional.

Asimismo, la participación de la industria nacional en el mercado del juguete ya alcanza casi el 40 por ciento, y las ventas crecieron 15 por ciento con respecto a 2010, según datos de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ).

La ministra Débora Giorgi resaltó que esto se debe al "aumento de la demanda junto a nuestra políticas de preservación del mercado interno y los créditos blandos impulsados desde el Estado".

Asimismo, señaló que el crecimiento de la industria del juguete conllevó "la generación en el sector de 4.000 nuevos puestos de trabajo” y adelantó que “el objetivo para 2012 es que la mitad de los juguetes que se vendan en el país sean argentinos”.

Entre la década del `40 y `70 en Argentina hubo más de 260 fábricas de juguetes -que empleaban a 3.000 personas- y abastecían a prácticamente todo el mercado interno, indicó la cartera de Industria en un comunicado.

Sin embargo, con "la apertura indiscriminada impulsada por la última dictadura militar, la producción nacional perdió terreno en el mercado local y en los 90 prácticamente la totalidad de los juguetes eran importados".

"Tras la salida de la convertibilidad y con las políticas de resguardo de la industria nacional de la competencia desleal -aplicadas a partir del 2003- el sector de juguetes se encuadró en un contexto de crecimiento", indicó.

El número de empresas jugueteras se incrementó y pasó de 35 en 2001 a más de 100 en 2011, lo que representa un incremento de casi 190 por ciento.