Por Lucía Levy

El 23 de diciembre, el Ministerio de Salud de Francia advirtió a las 30 mil mujeres que se pusieron implantes mamarios PIP (Poly Implants Prothèses) del peligro que corren luego de comprobarse que contenían una silicona no apta para uso médico y tenían un mayor riesgo de rotura.

Inmediatamente, el Ministerio de Salud francés recomendó la extracción de los implantes, aún cuando no haya señales de deterioro y aseguró que los gastos de la intervención y la colocación de nuevos implantes en los casos de mujeres que debieron someterse a una cirugía reconstructiva por un cáncer de mama, serían solventados por el mismo gobierno francés.

Esta advertencia hizo eco en la Argentina, donde un grupo de cincuenta mujeres reunidas por la abogada y portadora de implantes PIP Virginia Luna lucha desde abril del 2010 por conseguir la remoción de sus implantes gratuitamente. “Estamos pidiendo la remoción y recolocación de implantes mamarios nuevos y libre elección del médico que nos atienda. El reclamo se dirige a los que se beneficiaron económicamente en la cadena de consumo, esto es, médicos cirujanos e importadoras”, informó Virginia Luna a Ahguapas.

“En abril de 2010 decidí crear el ‘Grupo de Afectadas PIP’ (www.afectadaspip.blogspot.com) al que hoy pertenecen muchas mujeres con la misma condición, y nos encontramos con casos de chicas que habían sido operadas recientemente y ya tuvieron que ser re-operadas”, cuenta Luna, que luego de que la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) prohibiera la comercialización e importación de las prótesis PIP, creó este grupo de damnificadas para que las demás chicas no se sintieran solas en la lucha.

De las cincuenta mujeres damnificadas que presentaron demandas bajo la representación de Luna, al menos 12 tuvieron problemas de rotura o fisura de las prótesis. Con respecto a los posibles daños que el líquido de las prótesis pueda causar en el cuerpo, Luna sostiene que “no hay nada que pruebe que las prótesis producen cáncer, pero puedo dar fe de las chicas que han sentido dolores terribles por las roturas de los implantes, inflamaciones, y todo el trastorno que estos problemas acarrea a la paciente que al fin de cuentas es un consumidora”.

“En la Argentina ingresaron cerca de 13.500 implantes, pero no hay un número certero de las chicas que se los pusieron porque no se lleva registro de eso. Todos los días me llegan mails de chicas de todo el país que sufren del mismo problema y cada vez hay más casos”, concluye Luna.