Roxana Suster comenzó el verano declarándole a Guido Süller, por televisión, que estaba esperando un hijo suyo.
Lo persiguió, lo fue a buscar a Mar del Plata y no pudo conquistarlo.
¿Ficción o realidad? Eso no lo sabremos, pero Roxana va por más. Se tomó unos días para vacacionar, se cambió rotundamente el look y todavía piensa en Guido.
Como una enamorada adolescente, escribió su nombre sobre la blanca arena de Miami.
¿Volverá por mas? en los próximos días lo sabremos, seguramente, en la pantalla de televisión.