Enviado Especial Dakar 2012

 
La convivencia, los problemas que la ruta depara en el día a día en cada tripulación y las duras condiciones mentales que provoca la carrera sacan a relucir lo peor y mejor de cada uno. Tal como se escuchó por los rincones de cada campamento, cuando el sol se esconde y cae la noche afloran los chispazos que la jornada dejó. Si bien hubo varias historias calientes, sorprendió el abandono de Orlando Terranova. El argentino con mayor presupuesto en la categoría autos pasó del cielo al infierno en un abrir y cerrar de ojos. Luego del histórico segundo puesto en la cuarta etapa -algo inédito para un albiceleste- el mendocino amaneció con la peor de las noticias. Su acompañante, el estadounidense Andy Grider, pegó un portazo y lo dejó de a pie.
 
 
 
 
Si bien la versión oficial que tanto piloto y acompañante anunciaron es un problema personal que obligó al estadounidense a volver a su país, los pasillos del vivac dicen otra cosa. El argentino habría tenido una fuerte discusión con su copiloto, quien decidió dejar la travesía. 
 
No es la primera vez que Terranova tiene problemas con quien viaja en la butaca derecha. Desde 2009 hasta acá nunca repitió navegante al año siguiente y hasta protagonizó hace algunos meses un escándalo con el español Lucas Cruz (quien fue campeón con Carlos Sainz en 2010) en el rally de Marruecos, una de las competencias más esperadas por todo antes del Dakar. Por allí, se dice que el europeo le habría iniciado un juicio por falta de pago en el contrato firmado.
 
Desde que en 2009 el raid arribó a tierra sudamericana, Orly subió a su auto al francés Alain Guehennec pero no le renovó la confianza y lo suplantó al año siguiente por otro galo: Pascal Maimon, un experimentado navegante, con quien arribó en el noveno puesto. El año pasado volvieron los cambios y el escogido fue el portugués Filipe Palmeiro. Con él protagonizaron un fuerte vuelco que -como es de esperar- desató otra salida. Todos navegantes de prestigio, todos problemas para el argentino que ya no parecen sólo una coincidencia. 
 
Más cortocircuitos. El príncipe qatarí Nasser Al-Attiyah remonta desde atrás luego de romper el motor el primer día. El integrante de la realeza árabe provocó uno de los pases más importantes antes de este Dakar. El showman estadounidense Robby Gordon lo contrató para subirse a otro Hummer pero los chispazos aparecieron. Luego de la cuarta etapa, Al-Attiyah sostuvo cuando le preguntaron cómo había sido la etapa que "demasiado había hecho pese a usar las mismas cubiertas desde Mar del Plata". Esto sorprendió a todos los periodistas que escuchamos sus palabras pero quedaron apenas como un simple reclamo para el equipo. Sin embargo, cuando llegó Gordon (dueño del equipo) y se le consultó sobre la falencia se le transformó la cara y entró al campamento furioso, ya que había quedado en evidencia los problemas internos en la logística. 
 
El equipo del estadounidense no sólo protagonizó esta situación caliente. La esposa del argentino Javier Pizzolito intentó llenar el tanque de una de las camionetas de asistencia del apoyo. La mujer bajó del rodado en una estación de servicio cuando llegó un vehículo de asistencia de Gordon y la obligó a dejar su lugar, luego de afirmar que ellos tenían la prioridad. El piloto albiceleste, al enterarse del maltrato que había vivido su esposa, explotó de bronca y quizás si lo cruza por el vivac tenga una breve charla con él. 
 
Historias, fricciones, escándalos que uno puede ser testigo cuando convive gran parte del día con la caravana Dakar. Y eso que apenas pasaron cinco. Con total seguridad, continuará…
 
 
La palabra de Orlando Terranova

El corredor que abandonó el Rally Dakar en su quinta etapa, se mostró sorprendido por la decisión que tomó su acompañante. Todavía, evidentemente, no los entiende. “Al principio no entendía qué estaba pasando, en la charla no logré hacerle entender que podíamos solucionar su problema”, dijo.

“Lo que decían que pasaba en el auto no tiene correlato con lo que se vio en la competencia”, sentenció el piloto sobre el final de la entrevista. 

Respecto de su futuro, Terranova explicó que analizará lo sucedido y que debe “ser fuerte y poner la cara”.