IMPACTANTE: LA PRIMERA FOTO DE TRIBU PERDIDA EN EL AMAZONAS

Publicado: 1 de Febrero de 2012
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Los mashco-piro son uno de los pueblos más desconocidos del planeta. Una tribu peruana que vive en el Amazonas, en el Parque Nacional de Manú, y que apenas ha tenido contacto con el mundo exterior.

 

 

Hasta este martes eran unos completos desconocidos para la mayor parte del mundo, pero unas fotografías tomadas por el explorador español Diego Cortijo, y difundidas por la ONG Survival International, han revelado su historia y su existencia.

 

Este explorador de la Sociedad Geográfica Española, se había embarcado en una expedición para documentar los lugares arqueológicos de la zona.

 

Su objetivo no era encontrar a los mashco-piro, aunque conocía su presencia por el guía que les acompañaba, Nicolás Flores (Shaco), un nativo que les transportaba de una comunidad a otra y que les ofreció su casa para quedarse durante varios días.

 

Durante una de las salidas por esta selva peruana, en el sureste del país, los mashco-piro se cruzaron en el camino de Diego Cortijo y el resto del equipo. Entre ellos solo estaba el río Pinquen y "poco más de 100 metros de distancia entre unos y otros", explica el explorador a RTVE.es.

 

En las imágenes se aprecia a los indígenas sentados sobre el tronco de un árbol caído. Se puede ver a varios niños, un hombre y una mujer, que parecen ser los padres del núcleo familiar captado en las fotografías, mirando directamente a la cámara de Diego Cortijo.

 

 

Son una muestra representativa de la comunidad mashco-piro que viven en la zona. Según el plan antropológico del parque nacional, se calcula que entre 800 y 1.500 indígenas de la tribu habitan en esta zona silvestre del Manú.

 

"Iban totalmente desnudos, los varones llevaban atado un cordel a la cintura manteniendo el pene sobre el vientre", detalla el explorador. Las mujeres, por su parte, "llevaban una especie de cesta de material vegetal donde transportaban a sus bebés", aclara.

 

Además, según Cortijo, los indígenas "tenían aspecto saludable a pesar de que una de las mujeres tenía una infección en la pierna", añade.

 

CONTACTO AMABLE

 

"Los indígenas no sintieron miedo porque conocían a Shaco. Nosotros tampoco porque no hicieron gestos ofensivo. Simplemente estaban ahí para dejarse ver", indica Cortijo. Pero "no se asustaron, ni corrieron, ni sacaron sus arcos o sus flechas".