Un grupo de investigadores, encabezados por el profesor Beverley Fehr, encuestó a 88 parejas, muchas de las cuales llevan viviendo juntas más de 30 años, y llegaron a la conclusión de que la principal causa de divorcio es el aburrimiento.

Al analizar todas las descripciones y comentarios de las parejas, Fehr presentó 70 tipos de aburrimiento que ahogan la vida matrimonial. Resulta que el descontento mutuo casi siempre está vinculado con lo que los científicos denominaron “el aburrimiento familiar”.

Unos carecen de amor, comunicación y alegría, otros llaman a la vida en común “una rutina” y lamentan que ya “no sienten mariposas en el estómago”, pero todos admitieron que el aburrimiento puede pasar los límites y ser la principal causa de divorcio.

Comentando los resultados del estudio, Fehr afirmó que “en el caso de parar una persona en la calle y preguntarle cuál es el mayor obstáculo para prolongar y proteger el amor, supongo que la respuesta sería el “conflicto”, “infidelidad” o “egoísmo”. “Sería muy sorprendente si alguien respondería el “aburrimiento”, la respuesta más correcta o una de las más correctas”, añade.