El hecho sucedió en Boston, Estados Unidos, donde una mujer intentó subir las escaleras mecánicas con su silla de ruedas pero fracasó en el intento y terminó rodando por el artefacto.
Sin embargo, lo más curioso es que, luego, se incorporó con la ayuda de un hombre y, cuando se detuvo la escalera, descendió por ella a pie, sin demostrar ningún tipo de impedimento.
Además, la mujer de 56 años, se negó a recibir atención médica.
¿Milagro?