Por @amoreyra

Algunos piensan que el único lugar donde se puede estar seguro de los ladrones es en el fondo del mar, pero no es así. Ya no se salva nadie.
Buzos investigadores de las Bahamas decidieron dar un paseo con un cardumen de tiburones en Tiger Beach, una de las zonas de aguas más cristalinas del mundo.
Todo iba bien y la filmación era un éxito, hasta que uno de los bicharracos tomó una cámara que los investigadores habían dejado en el piso.
El pez tomó con sus potentes mandíbulas el artefacto y se fue impunemente con el botín. No por nada lleva más de 400 millones de años sobre la Tierra, el tipo sabe. Además, quién se atrevería a hacerle frente: