13/01/2014 11:55

Caua Reymond es más conocido como “Jorgito”. Así es acá, en Brasil y en todo Latinoamérica. El nombre ficticio se lo debe a la exitosísima serie que protagonizó entre marzo y octubre de 2012 a través de la Rede Globo.

El actor fue uno de los principales personajes de la multipremiada Avenida Brasil, la tira televisiva que ya marca picos de rating de 17 puntos en las tardes de Telefe.

Bullying, peleas y surf: la historia de su vida

Nunca le explicaron bien las razones, pero cuando Caua Reymond era niño estudió en un colegio para sordos. “Escuché varias teorías sobre eso, pero mis padres nunca han podido explicarme bien el por qué. Creo que fue por razones económicas. Pero fue muy interesante y viví mi primer amor de infancia en esa escuela”, aseguró en una entrevista.

Tuvo una infancia muy difícil. “Mis padres eran muy jóvenes cuando yo nací y se separaron al poco tiempo. Viví en varios hogares y anduve de escuela en escuela”, confió.

Reymond fue víctima de bullying por tener labios carnosos: “Como tenía la boca grande, me llamaban bocón. Los niños pueden ser muy crueles, obviamente sin darse cuenta. De hecho, sufría por esto”, contó.

“Gané una capacidad brutal de adaptación y cierta inteligencia intuitiva. Al llegar a un nuevo lugar, y sólo mirando a la gente, podía descifrar las personalidades y adaptarme de inmediato”, explicó Caua.

Hoy Reymond se roba los suspiros en “Avenida Brasil” como Jorgito, un futbolista de segunda división que está enamorado desde niño de Nina -Débora Falabella-.

A los 17 años se mudó a Nueva York para buscar suerte como modelo. Hizo un curso de actuación con Susan Baston, profesora de Nicole Kidman y Tom Cruise, y se enamoró del oficio.

“Como modelo pude acceder a otras culturas a pesar de ser muy joven. Viví solo en Nueva York, París y Milán, y eso me hizo madurar rápido. No conocía a nadie, así que tuve que aprender a ser independiente, a cocinar, a hacer aseo, y seguir mis ideales”, contó.

Y agregó: “El modelaje fue mi primer contacto con el mundo artístico y me ayudó bastante al principio. La primera vez que estuve en un estudio de TV no estaba asustado. Son profesiones muy distintas. Cuando sos modelo sólo tenés que aprender a ser vos mismo en una pasarela y explorar tu relación con la cámara. En el teatro, en la televisión o en las películas, estás al servicio de un personaje. Tenés que desaparecer para que el personaje pase a primer plano”.

Sobre el Jiu-jitsu, Caua contó que: “Comencé a los 14 años, cuando me fui a vivir con mi padre que era cinturón negro. Lo practiqué profesionalmente y gané dos títulos de campeón nacional. Lo dejé hace 8 años. Creo que me hizo una persona muy disciplinada”.