12/11/2013 15:22

 Wanda Nara volvió a Buenos Aires cansada de las infidelidades del futbolista. El Sensacional te presenta a la joven y hermosa italiana de 22 años, Jessica Vella, que volvió loco al 10 de Catania y arruinó los planes de la botinera. 

 Por Pablo Silva 

“Hasta acá llegó mi amor” o “Luché mucho por mi matrimonio” fueron algunas de las frases que dijo o escribió la “boti-reina” Wanda Nara apenas se dio conocer la separación con su marido el futbolista Maximiliano López. La rubia se cansó de la vida de mujer engañada y explotó. 

Wanda llegó a Buenos Aires 72 horas antes de lo anunciado. Apenas ella dio el okey para que los medios comenzaran a hablar de su separación, se anunciaba la llegada de la reina botinera para el lunes, pero no fue así. Fuertemente custodiada por Dany La Muerte y sus hombres de seguridad, Wanda arribó el viernes 8 cerca de las ocho de la mañana, junto a sus tres hijos y “más de mil valijas”, como describió una empleada de un kiosco en Ezeiza testigo de la llegada de la ¿ex? esposa de Maxi López. Wanda se cansó, pero nadie sabe a qué se debe su agotamiento. Muchos suponen se trata de las infidelidades del delantero y de todo a lo que ella debió renunciar o dejar de lado para bancarse ser una “cornuda consciente”. Ser la madre y empleada doméstica 24 horas al día, dedicarse por completo a su familia en absoluta soledad, mientras atrás quedaban esos momentos de mediatización luciendo su alabado cuerpo que hoy ni la maternidad parece haber liquidado. 

Maxi, en tanto, conocía a su nuevo amor: Jessica Vella. Una italiana de 22 años, de mucho nivel, lejos de la figura que Wanda tenía a esa edad cuando vestía esos shorts de jean nevado por las calles de San Isidro. Jessica es una “buscona” como las catalogan en Catania y es fanática del club donde juega López. Se conocieron a fines del 2011. Todo empezó con una cruce de camisetas autografiadas, después coincidieron con amigos en común dado que ella es amiga de otro argentino, Gonzalo Bergesio y, poco a poco, la relación se fue fortaleciendo en cada encuentro en la cancha. Jessica incluso comenzó su relación con el delantero argentino a la par que mantenía una relación con un jugador del FC Fondi de la Serie D de Italia, el defensor oriundo de Roma Emanuele Cirilli. “Se conocieron en una fiesta que hicimos con jugadores en un barco. Wanda sabía quienes iban, lo que íbamos a hacer. No es ninguna boluda, pero ella aguantaba no sé por qué… quizás por la plata”, dijo un allegado al delantero, que vive en Catania y conoce al nuevo amor “botinero”. “Wanda siempre decía que lo controlaba, pero Maxi hacía lo que quería. Ella le puso un detective, es cierto eso, pero lo único que hizo con eso fue saber quien era ella, amenazarla y nada más. Maxi está enloquecido con Jessica”, contó la misma fuente, amigo y compañero de salidas en yate del jugador. 

Amante grasa. Los gustos de Maxi López siempre fueron bastante variados. Para muchas botineras, Wanda fue lo mejor que pudo haber encontrado en la habitual pesca de mujeres, e incluso ella fue la primera que logró manipularlo lo suficiente como para llevarlo al casamiento. Anteriormente, Maxi pasaba sus noches vagando por los boliches botineros, conquistando mujeres para nada refinadas. “Todas eran muy grasas”, dijo una reconocida botinera del boliche Porto Soho. La chica que los presentó, Valeria, es un fiel exponente del tipo de mujeres que a él le gustaban, lo mejor que logró conseguir en sus salidas fue cuando tenía de compinches a Ariel Ortega o Fernando Cavenaghi. Wanda ya era conocida por su video hot donde la veía dedicada a su relación íntima y Maxi apenas comenzaba a explotar a Primera División como un delantero potente en River. El nivel de mujeres recién logró elevarse cuando llegó a Italia, donde las “botineras” del Calcio italiano, esas que visitan los entrenamientos, rondan las concentraciones e incluso se filtran en algunas reuniones de compañeros de plantel donde Maxi hacía de las suyas. 

 ¿Hubo alguna vez amor? Para quienes veían desde afuera la relación de Maxi y Wanda, o por lo menos los frecuentaban cada vez que la pareja regresaba a Buenos Aires en plan de vacaciones, todo era amor. Pero la relación entre el delantero y Jessica tiene más de un año. “Durante todo 2012 los dos no se dejaron de ver. Maxi se fue a jugar al Sampdoria, en Genova, y jamás dejaron de verse. Ellos vivían en crisis, a veces le preguntamos a él si realmente la amaba, nunca dejaba de estar con otras chicas y además se aguantaba o dejaba que ella lo amenace con juicios millonarios o volver a quedarse embarazada. Incluso el presidente del Catania (Antonino Pulvirenti) la odia, no soporta como lo tortura a Maxi”, detalló el allegado al delantero, que en más de una oportunidad compartió momentos de fiesta con el ex River. “Cuando Wanda subía a Twitter fotos de la familia feliz, Jessica se moría de risa”, comentó. 

 La Gran Anderson. “Maxi el otro día lloró por sus hijos. No soporta esta vida que están pasando ellos, por más que tengan todos los lujos. Él la va a extrañar pero sabe que en algunos meses ella va a volver a Italia, con ganas de recomponer la pareja. Ella va a hacer lo mismo que criticaba de Evangelina Anderson, aprovecha la prensa en Buenos Aires, trabaja un tiempo y después regresa: Cuenta Nueva, Hermes Nueva”, sintetizó la misma fuente. El Sensacional charló con la abogada y actual representante de Wanda, o por lo menos quien se esta encargando de recibir las propuestas laborales desde su llegada al país, la abogada Ana Rosenfeld. “Wanda tiene muchas propuestas. Me estoy encargando de recibirlas en este momento, pero vamos a ver qué empieza a hacer. Yo me voy a reunir con ella en esta semana para evaluar que será mejor para ella. Nadie quiere dejar de tenerla en su programa o en su canal. Propuestas laborales hay muchas”, sostuvo la abogada y amiga de la reina botinera. “Separación definitiva no hay, solo un distanciamiento físico, todavía de divorcio no se habló”, finalizó.

Martes 12 de noviembre de 2013